Brika Organics: Top 50 casos empresariales de Economía Circular en Latinoamérica

Estamos muy felices de contarles que Brika Organics fue seleccionada entre los 50 casos empresariales de Economía Circular de América Latina.

Un hito en la sustentabilidad hotelera y la Economía Circular

En un mercado hotelero dominado por lo desechable, Brika decidió cambiar las reglas. Inspiradas por una experiencia en la Toscana y guiadas por una ética intransable, dos emprendedoras chilenas se atrevieron a desafiar el statu quo con una propuesta circular, honesta y radicalmente coherente.

Brika Organics no solo transformó la forma en que se usan los productos de higiene en hoteles, sino que también encendió una conversación urgente sobre sostenibilidad, educación y responsabilidad empresarial. Esta es la historia de cómo una convicción personal se convirtió en un modelo de impacto que inspira, incomoda y abre camino.

Nuestro Impacto

A través de soluciones en cosmética ecológica y dispensadores para hoteles, hemos logrado marcar una diferencia medible en la reducción de huella ambiental:

  • 95% de nuestras ventas ya son en formato dispensador ecológico.

  • Hasta un 90% menos de residuos plásticos en habitaciones de hoteles sustentables.

  • Cerca de 7 toneladas de plástico y papel compensadas y recicladas desde 2019.

Cuidarte y cuidar el planeta, al mismo tiempo

La economía circular no es solo una tendencia; es una forma de vivir y de consumir que tiene sentido. Elegir productos conscientes como los de Brika Organics es un acto de amor por ti y por el mundo que habitamos. Porque la verdadera belleza se nota en tu piel y en todo lo que te rodea.

¡Gracias por elegirnos y ser parte de este cambio! Te invitamos a leer nuestro caso:

Brika Organics

Nació en 2017 como una chispa encendida en la mente de Natalia Kapstein, tras un viaje a la Toscana. En una casa de agroturismo leyó una frase que marcaría un antes y un después: «Por favor te pedimos que durante tu estancia, utilices estos productos certificados orgánicos pues nosotros reutilizamos las aguas para nuestras plantaciones». Impactada por el mensaje y la calidad de los productos, compartió la idea con su amiga de infancia Valentina Briceño, proveniente de una familia de emprendedores. Juntas decidieron revolucionar la industria hotelera chilena con un modelo que mezclara cosmética de alta calidad, conciencia ecológica y economía circular.

Así nació Brika, con una propuesta que rompía con los esquemas tradicionales: reemplazar los amenities monodosis de los hoteles por dispensadores recargables con productos certificados internacionalmente, importados desde un laboratorio italiano que opera 100% con energías renovables. En una industria anclada al uso de plásticos de un solo uso, Brika propuso una visión radical: menos residuos, más elegancia y una experiencia más coherente para huéspedes conscientes. El sistema, que al principio fue objeto de escepticismo, hoy es estándar en buena parte de la hotelería sustentable en Chile.

Pero Brika no es solo un proveedor de cosmética. Desde sus inicios, Natalia y Valentina han insistido en que su empresa no solo vende productos, sino que también genera un diálogo en relación a la sustentabilidad: informa, educa y trabaja en conjunto con el cliente. Pues cada cliente es una oportunidad para sembrar conciencia ambiental. Con tarjetas informativas en los baños, capacitaciones personalizadas y métricas de impacto, Brika transforma cada ducha en una lección de sustentabilidad. Su rol como pioneras no solo les ha valido reconocimiento, sino que ha empujado a su competencia a seguirles el paso: «Nos copian, y nos encanta», dicen con orgullo.

Hoy, con un equipo pequeño pero apasionado, Brika sigue abriendo camino, eliminando los envases plásticos individuales -monodosis-, solo trabajando con una colección de aluminio reciclable. Mientras que siguen apuntando a uno de sus grandes desafíos a mediano plazo es eliminar sus envases de polipropileno, encaminándose hacia el uso exclusivo de botellas PET recicladas y reciclables. En un país donde la hotelería opera, en muchos ámbitos, con lógicas del pasado, Brika ha demostrado que ser pequeña no impide liderar una revolución. Su historia no es solo la de una empresa, sino la de una convicción que se volvió modelo: hacer de la cosmética hotelera una experiencia sostenible, sensorial y coherente con el mundo que queremos dejar.

Estrategia de sostenibilidad

En Brika, la sostenibilidad no es una táctica, ni un diferencial de marketing: es el corazón de todo. Desde sus primeros pasos en 2017, Natalia Kapstein y Valentina Briceño entendieron que vender cosmética sin hacerse cargo de su impacto ambiental era simplemente impensable. Inspiradas por modelos europeos y una profunda convicción personal, transformaron cada decisión de negocio en una declaración ética. Así, su estrategia no está escrita en un manual, sino tatuada en cada acción, incluso cuando eso implica asumir costos más altos o ir a contracorriente del mercado. En palabras de la entrevistada «Nuestro core business es el tema sustentable, es lo que nos diferencia en el mercado».

Estos son los elementos clave que definen su enfoque:

  • Rechazo a la comodidad contaminante: Brika eliminó voluntariamente los formatos monodosis, incluso sabiendo que perdería clientes. Solo mantienen una línea individual, certificada bajo los más altos estándares de sostenibilidad (Nordic Ecolabel), para casos excepcionales.

  • Selección rigurosa de proveedores: Solo trabajan con empresas que cuenten con un lineamiento ambiental y sostenible, cuyos productos pueden ser fácilmente certificados internacionalmente por entes independientes. La calidad y trazabilidad del producto no se negocian.

  • Compensación total del packaging: Desde 2019, Brika mide y compensa el 100% de los envases que introduce al mercado chileno, gracias a su alianza con la empresa «Todos Reciclamos». En paralelo, cumplen con la Ley REP a través de GIRO, pero voluntariamente van más allá de lo exigido.

  • Transparencia radical: Cada botella, etiqueta y mensaje al huésped crea conciencia y educa. Desde las tarjetas informativas en baños hasta los cálculos de toneladas de plástico ahorradas por hotel, Brika apuesta porque cada gesto sea una oportunidad pedagógica.

  • Rediseño constante de su modelo: Con una visión sostenible a largo plazo, Brika genera cambios en el mercado al estar en constante renovación. En un inicio, al pasar de las monodosis a los dispensadores, y hoy proponer un nuevo modelo sin uso de bidones de polipropileno -que son difíciles de reciclar- hacia un modelo de uso PET reciclado y reciclable. Asumiendo el desafío de convencer al mercado….otra vez.

  • Educación como motor de cambio: Más que vender productos, Brika se dedica a formar conciencia. En sus mailing, reuniones con hoteleros y charlas del rubro, promueven una visión sustentable de la cosmética y la experiencia hotelera.

En Brika, la sostenibilidad es coherencia, es resistencia, y es revolución. No se trata de seguir tendencias, sino de anticiparse con convicción, aun cuando nadie más lo esté haciendo. Porque como ellas mismas dicen, «si no hay impacto positivo, entonces no vale la pena hacerlo».

Modelo de economía circular

Brika no nació para adaptarse al sistema, sino para rediseñarlo. Desde su origen, la empresa comprendió que el verdadero cambio no estaba solo en qué se consume, sino en cómo se consume. El corazón del modelo es el sistema de dispensadores rellenables, una innovación que tardó años en ser aceptada en el mercado chileno, pero que hoy es estándar en gran parte de los hoteles boutique con certificaciones ambientales. Con orgullo, Brika marcó la diferencia en una industria donde hace ocho años solo se utilizaban productos individuales y desechables. Hoy cerca del 88% de sus ventas totales son en formato dispensador, el cual reduce hasta en un 90% los residuos plásticos generados por los hoteles y facilita la operación diaria, al tiempo que mejora la percepción del huésped.

A esto se suma la colaboración con proveedores de productos certificados internacionalmente con lineamientos sustentables que van desde la utilización de energías renovables en su producción, hasta el packaging con envases de plástico reciclado y reciclable, garantizando trazabilidad desde el origen hasta el consumidor final. Repensando su rol como empresa más allá del producto, ha generado alianzas estratégicas para la compensación de su huella de carbono, ante la dificultad de recolectar los residuos, miden el peso exacto de cada material haciendo un seguimiento detallado de sus importaciones y ventas, generando reportabilidad para sus clientes y trazabilidad ambiental para su operación.

Así, el modelo circular de Brika redefine la relación entre proveedor, hotelero y huésped. Con estrategias de educación y comunicación, colaboración, trazabilidad y coherencia.

Las 9 Rs en acción

En Brika, la economía circular no se reduce a una idea abstracta: es una guía concreta para actuar. La empresa ha incorporado las 9R como principios vivos que orientan sus decisiones, incluso cuando eso significa nadar contra la corriente del mercado. Cada «R» ha sido una elección deliberada, muchas veces incómoda, pero siempre coherente con su propósito. Así es como Brika ha materializado su modelo circular:

  • Rechazar: Brika dio un paso audaz al eliminar los formatos monodosis, que aún dominan la industria hotelera. Solo conserva una línea individual, en formato ecológico y certificada por Nordic Ecolabel, para atender casos muy específicos, reafirmando su decisión de no contribuir a la generación de residuos innecesarios.

  • Repensar: Más que vender cosmética, Brika redefinió la lógica de consumo en la hotelería. Con sus dispensadores recargables, no solo cambió el envase, sino también el relato: ahora el baño es un espacio de conciencia, donde cada huésped participa en una acción sustentable.

  • Reducir: Gracias a su sistema de dispensadores, los hoteles que adoptan la propuesta de Brika logran disminuir en hasta un 90% los residuos plásticos generados. Este cambio no solo es ambientalmente beneficioso, sino también logísticamente eficiente para los establecimientos.

  • Reutilizar: Los envases que Brika distribuye están diseñados para ser rellenados múltiples veces, ya sea con cartuchos intercambiables o mediante bidones -los cuales están en proceso de ser eliminados por completo por su bajo potencial de reciclaje. La durabilidad del envase es parte central del diseño.

  • Reparar: Entendiendo que el mantenimiento también es parte de la circularidad, Brika ofrece soporte técnico y piezas de repuesto para que los dispensadores puedan mantenerse operativos sin generar desechos innecesarios.

  • Restaurar: En lugar de conformarse con materiales vírgenes, la empresa trabaja con envases fabricados a partir de PET reciclado. Esta decisión no solo reduce la huella ambiental, sino que también impulsa un nuevo estándar en la industria hotelera.

  • Remanufacturar: Brika colabora con laboratorios europeos que utilizan plásticos reciclados como insumo para nuevos envases. El ciclo se cierra desde el origen, asegurando que cada botella tenga una segunda (y tercera) vida posible.

  • Redefinir: Desde los mensajes en los baños hasta la formación de hoteleros, Brika convierte cada contacto con el cliente en una oportunidad educativa. No solo ofrecen productos, sino también herramientas comunicacionales que visibilizan el esfuerzo ambiental del hotel y sensibilizan al huésped.

  • Reciclar: Aunque la recolección directa no es viable para una empresa pequeña con cobertura nacional, Brika decidió hacerse responsable. Desde 2020, compensa el 100% del material de envase que introduce en Chile mediante alianzas con «Todos Reciclamos» y GIRO, asegurando que cada kilo tenga un destino circular«No solo reciclamos: compensamos el 100% del packaging. Aunque eso significa pagar más, incluso cuando no hay ley que lo exija» – Natalia Kapstein.

Factores habilitantes del modelo circular

Implementar un modelo de economía circular en un entorno poco preparado no es tarea sencilla. En Brika, cada avance ha sido el resultado de convicción, persistencia y decisiones valientes. A pesar de ser una empresa pequeña y de operar en una industria históricamente lineal como la hotelera, han logrado introducir cambios profundos que hoy son ejemplo para el resto del mercado. ¿Cómo lo lograron? A través de una serie de factores habilitantes -culturales, estratégicos y operativos- que han sostenido su evolución circular incluso en contextos adversos.

Estos son los pilares que han hecho posible su modelo:

  • Liderazgo con propósito: Las fundadoras, Natalia y Valentina, lideran con una visión profundamente ética. Asumen la sostenibilidad como una responsabilidad empresarial, no como una tendencia. Esa convicción ha sostenido la empresa incluso en momentos de crisis económica, como durante la pandemia«Incluso en pandemia, cuando estábamos súper complicadas, mantuvimos la compensación del 100% del packaging. Porque si íbamos a hablar de sustentabilidad, tenía que ser en serio».

  • Cultura organizacional coherente: En Brika, la circularidad no es un departamento; es parte del ADN de la empresa. Cada decisión -desde los formatos de venta hasta la selección de proveedores- se filtra por el criterio de sostenibilidad, sin concesiones.

  • Trazabilidad y seguimiento ambiental: Desde 2020, Brika pesa y registra cada material de envase que introduce al país, lo que permite calcular con precisión la compensación ambiental. Esta trazabilidad les otorga credibilidad frente a sus clientes y fortalece su impacto real.

  • Capacidad de innovación aplicada: Fueron pioneras en introducir el sistema de dispensadores en Chile, a pesar del escepticismo inicial. Hoy, no solo impulsan ese modelo, sino que están eliminando formatos como los bidones de PP en favor de soluciones PET reciclables. En palabras de la entrevistada: «Esta cosmética la estamos hoy dejando de traer también el formato de bidón… estos bidones que sirven para el rellenaje en la cosmética son bidones que están hechos de otro material… es un plástico duro, que es un PP… cuesta reciclar mucho más que un PET… nuestro PET como te decía ya son botellas que son cien por ciento recicladas y que son cien por ciento reciclables.. me preguntái a mí en términos de sustentabilidad para dónde deberíamos ir… es utilizar solamente botellas PET».

  • Educación como estrategia comercial: Brika no solo vende, educa. Acompañan a sus clientes con materiales pedagógicos, reportes de impacto y asesoría constante para asegurar que cada actor de la cadena comprenda y valore la circularidad. Esto fortalece la fidelización y el compromiso del cliente.

  • Alianzas inteligentes: Ante la imposibilidad logística de recolectar residuos por todo Chile, Brika formó alianzas con «Todos Reciclamos» y GIRO para compensar el 100% del packaging, asegurando circularidad sin comprometer su escala operativa.

  • Cadena de valor alineada: Desde los laboratorios en Italia hasta el baño del hotel, cada eslabón de la cadena está alineado con estándares de eficiencia, sostenibilidad y trazabilidad. Esto permite mantener la coherencia en todo el ciclo de vida del producto.

Logros alcanzados

  • Introducción del sistema de dispensadores en el 90% de los hoteles sostenibles de Chile.

  • Más de 4.7 toneladas de residuos compensados.

  • Posicionamiento como referente en hotelería sustentable.

  • Inspiraron a su competencia a adoptar el mismo modelo«La competencia nos copia, y nos encanta».

Nuevos desafíos

Aunque Brika ha logrado posicionarse como un referente en hotelería sustentable en Chile, sus fundadoras no se detienen. Implementar un modelo circular en una industria conservadora ha sido solo el primer paso. Hoy, con ocho años de trayectoria, la empresa enfrenta una nueva etapa, donde los desafíos ya no son solo de adopción del modelo, sino de profundización, coherencia total y escala. Cada decisión futura requiere valentía, educación persistente y políticas públicas que acompañen: «Este camino no es fácil. Es lento, es frustrante. Pero si uno tiene claro el propósito, todo empieza a hacer sentido».

Entre los principales desafíos actuales se encuentran:

  • Eliminar completamente los envases de polipropileno (PP): Aunque fueron útiles en etapas anteriores, los bidones de PP resultaron poco reciclables y energéticamente ineficientes. Brika inició su eliminación en 2025, aún sabiendo que eso implicaría la pérdida de clientes acostumbrados a ese formato. El objetivo: migrar hacia envases PET 100% reciclables, más coherentes con su visión circular.

  • Romper la resistencia cultural de la industria hotelera: Natalia señala que el sector hotelero está años atrasado, con operadores aún anclados a modelos obsoletos. La empresa continúa enfrentando escepticismo, donde muchas decisiones se basan solo en el precio, sin considerar el impacto ambiental. Educar a cada cliente sigue siendo un esfuerzo uno a uno, lento pero fundamental.

  • Superar la falta de incentivos para empresas circulares: A pesar de compensar voluntariamente el 100% de su packaging, Brika enfrenta las mismas cargas tributarias que grandes industrias contaminantes. La Ley REP ha impuesto nuevas obligaciones, pero no contempla beneficios diferenciados para emprendimientos sostenibles. Esta ausencia de apoyo fiscal amenaza la viabilidad de modelos como el de Brika – «Pagamos los mismos impuestos y se nos trata igual que las grandes industrias, y eso no es justo», señala Natalia.

  • Escalar sin perder coherencia: Brika ha crecido y ampliado su cobertura a nivel nacional, pero mantener su estándar ético y operacional en cada punto del país sigue siendo un desafío logístico y financiero. La sostenibilidad, en su caso, no es delegable: cada eslabón debe estar alineado, y eso requiere tiempo, energía y recursos.

Recomendaciones para otras empresas

El camino de Brika hacia la economía circular ha sido desafiante, lento y muchas veces solitario, pero también profundamente coherente con sus valores. Desde esa experiencia, Natalia y Valentina han aprendido que no basta con tener buenas intenciones: se necesita convicción, resiliencia y decisiones firmes frente a la comodidad del status quo. Sus recomendaciones para otras empresas no vienen desde la teoría, sino desde el terreno, desde cada conversación con un hotel escéptico, cada botella rediseñada y cada peso invertido en sostenibilidad cuando los números no cuadraban.

Estas son sus principales recomendaciones:

  • Actuar desde la convicción, no desde la moda: La circularidad no puede ser un adorno en el discurso corporativo. Para sostener un modelo así en el tiempo, debe ser parte de la identidad y propósito de la empresa«Si no estamos convencidas, no lo podemos sostener», afirma Natalia.

  • Resistir la tentación de lo fácil: Muchos desafíos invitan a rendirse o a «abaratar» la sostenibilidad. Brika lo vivió en pandemia, cuando mantener la compensación ambiental parecía imposible. Pero decidieron seguir adelante, porque ceder era renunciar a lo que las diferenciaba.

  • Educar como parte del modelo de negocio: Brika no solo vende productos, educa a sus clientes y a sus usuarios. Esa pedagogía constante ha sido clave para transformar la percepción del mercado. La sostenibilidad se vuelve valorada cuando se comprende.

  • Buscar aliados estratégicos: No todas las empresas pueden hacerse cargo de todo. Brika no recolecta sus envases, pero encontró en «Todos Reciclamos» un socio perfecto para garantizar la circularidad de su packaging. Saber delegar sin perder impacto es parte del éxito.

  • Tener paciencia, pero no rendirse: Los cambios sistémicos no son inmediatos. Brika tardó cuatro años en posicionar su modelo de dispensadores y casi ocho en consolidarse. Hoy son referentes en su industria, no por ser los más grandes, sino por ser coherentes y persistentes.

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Estamos muy felices de contarles que Brika Organics fue seleccionada entre los 50 casos empresariales de Economía Circular de América Latina.

Un hito en la sustentabilidad hotelera y la Economía Circular

En un mercado hotelero dominado por lo desechable, Brika decidió cambiar las reglas. Inspiradas por una experiencia en la Toscana y guiadas por una ética intransable, dos emprendedoras chilenas se atrevieron a desafiar el statu quo con una propuesta circular, honesta y radicalmente coherente.

Brika Organics no solo transformó la forma en que se usan los productos de higiene en hoteles, sino que también encendió una conversación urgente sobre sostenibilidad, educación y responsabilidad empresarial. Esta es la historia de cómo una convicción personal se convirtió en un modelo de impacto que inspira, incomoda y abre camino.

Nuestro Impacto

A través de soluciones en cosmética ecológica y dispensadores para hoteles, hemos logrado marcar una diferencia medible en la reducción de huella ambiental:

  • 95% de nuestras ventas ya son en formato dispensador ecológico.

  • Hasta un 90% menos de residuos plásticos en habitaciones de hoteles sustentables.

  • Cerca de 7 toneladas de plástico y papel compensadas y recicladas desde 2019.

Cuidarte y cuidar el planeta, al mismo tiempo

La economía circular no es solo una tendencia; es una forma de vivir y de consumir que tiene sentido. Elegir productos conscientes como los de Brika Organics es un acto de amor por ti y por el mundo que habitamos. Porque la verdadera belleza se nota en tu piel y en todo lo que te rodea.

¡Gracias por elegirnos y ser parte de este cambio! Te invitamos a leer nuestro caso:

Brika Organics

Nació en 2017 como una chispa encendida en la mente de Natalia Kapstein, tras un viaje a la Toscana. En una casa de agroturismo leyó una frase que marcaría un antes y un después: «Por favor te pedimos que durante tu estancia, utilices estos productos certificados orgánicos pues nosotros reutilizamos las aguas para nuestras plantaciones». Impactada por el mensaje y la calidad de los productos, compartió la idea con su amiga de infancia Valentina Briceño, proveniente de una familia de emprendedores. Juntas decidieron revolucionar la industria hotelera chilena con un modelo que mezclara cosmética de alta calidad, conciencia ecológica y economía circular.

Así nació Brika, con una propuesta que rompía con los esquemas tradicionales: reemplazar los amenities monodosis de los hoteles por dispensadores recargables con productos certificados internacionalmente, importados desde un laboratorio italiano que opera 100% con energías renovables. En una industria anclada al uso de plásticos de un solo uso, Brika propuso una visión radical: menos residuos, más elegancia y una experiencia más coherente para huéspedes conscientes. El sistema, que al principio fue objeto de escepticismo, hoy es estándar en buena parte de la hotelería sustentable en Chile.

Pero Brika no es solo un proveedor de cosmética. Desde sus inicios, Natalia y Valentina han insistido en que su empresa no solo vende productos, sino que también genera un diálogo en relación a la sustentabilidad: informa, educa y trabaja en conjunto con el cliente. Pues cada cliente es una oportunidad para sembrar conciencia ambiental. Con tarjetas informativas en los baños, capacitaciones personalizadas y métricas de impacto, Brika transforma cada ducha en una lección de sustentabilidad. Su rol como pioneras no solo les ha valido reconocimiento, sino que ha empujado a su competencia a seguirles el paso: «Nos copian, y nos encanta», dicen con orgullo.

Hoy, con un equipo pequeño pero apasionado, Brika sigue abriendo camino, eliminando los envases plásticos individuales -monodosis-, solo trabajando con una colección de aluminio reciclable. Mientras que siguen apuntando a uno de sus grandes desafíos a mediano plazo es eliminar sus envases de polipropileno, encaminándose hacia el uso exclusivo de botellas PET recicladas y reciclables. En un país donde la hotelería opera, en muchos ámbitos, con lógicas del pasado, Brika ha demostrado que ser pequeña no impide liderar una revolución. Su historia no es solo la de una empresa, sino la de una convicción que se volvió modelo: hacer de la cosmética hotelera una experiencia sostenible, sensorial y coherente con el mundo que queremos dejar.

Estrategia de sostenibilidad

En Brika, la sostenibilidad no es una táctica, ni un diferencial de marketing: es el corazón de todo. Desde sus primeros pasos en 2017, Natalia Kapstein y Valentina Briceño entendieron que vender cosmética sin hacerse cargo de su impacto ambiental era simplemente impensable. Inspiradas por modelos europeos y una profunda convicción personal, transformaron cada decisión de negocio en una declaración ética. Así, su estrategia no está escrita en un manual, sino tatuada en cada acción, incluso cuando eso implica asumir costos más altos o ir a contracorriente del mercado. En palabras de la entrevistada «Nuestro core business es el tema sustentable, es lo que nos diferencia en el mercado».

Estos son los elementos clave que definen su enfoque:

  • Rechazo a la comodidad contaminante: Brika eliminó voluntariamente los formatos monodosis, incluso sabiendo que perdería clientes. Solo mantienen una línea individual, certificada bajo los más altos estándares de sostenibilidad (Nordic Ecolabel), para casos excepcionales.

  • Selección rigurosa de proveedores: Solo trabajan con empresas que cuenten con un lineamiento ambiental y sostenible, cuyos productos pueden ser fácilmente certificados internacionalmente por entes independientes. La calidad y trazabilidad del producto no se negocian.

  • Compensación total del packaging: Desde 2019, Brika mide y compensa el 100% de los envases que introduce al mercado chileno, gracias a su alianza con la empresa «Todos Reciclamos». En paralelo, cumplen con la Ley REP a través de GIRO, pero voluntariamente van más allá de lo exigido.

  • Transparencia radical: Cada botella, etiqueta y mensaje al huésped crea conciencia y educa. Desde las tarjetas informativas en baños hasta los cálculos de toneladas de plástico ahorradas por hotel, Brika apuesta porque cada gesto sea una oportunidad pedagógica.

  • Rediseño constante de su modelo: Con una visión sostenible a largo plazo, Brika genera cambios en el mercado al estar en constante renovación. En un inicio, al pasar de las monodosis a los dispensadores, y hoy proponer un nuevo modelo sin uso de bidones de polipropileno -que son difíciles de reciclar- hacia un modelo de uso PET reciclado y reciclable. Asumiendo el desafío de convencer al mercado….otra vez.

  • Educación como motor de cambio: Más que vender productos, Brika se dedica a formar conciencia. En sus mailing, reuniones con hoteleros y charlas del rubro, promueven una visión sustentable de la cosmética y la experiencia hotelera.

En Brika, la sostenibilidad es coherencia, es resistencia, y es revolución. No se trata de seguir tendencias, sino de anticiparse con convicción, aun cuando nadie más lo esté haciendo. Porque como ellas mismas dicen, «si no hay impacto positivo, entonces no vale la pena hacerlo».

Modelo de economía circular

Brika no nació para adaptarse al sistema, sino para rediseñarlo. Desde su origen, la empresa comprendió que el verdadero cambio no estaba solo en qué se consume, sino en cómo se consume. El corazón del modelo es el sistema de dispensadores rellenables, una innovación que tardó años en ser aceptada en el mercado chileno, pero que hoy es estándar en gran parte de los hoteles boutique con certificaciones ambientales. Con orgullo, Brika marcó la diferencia en una industria donde hace ocho años solo se utilizaban productos individuales y desechables. Hoy cerca del 88% de sus ventas totales son en formato dispensador, el cual reduce hasta en un 90% los residuos plásticos generados por los hoteles y facilita la operación diaria, al tiempo que mejora la percepción del huésped.

A esto se suma la colaboración con proveedores de productos certificados internacionalmente con lineamientos sustentables que van desde la utilización de energías renovables en su producción, hasta el packaging con envases de plástico reciclado y reciclable, garantizando trazabilidad desde el origen hasta el consumidor final. Repensando su rol como empresa más allá del producto, ha generado alianzas estratégicas para la compensación de su huella de carbono, ante la dificultad de recolectar los residuos, miden el peso exacto de cada material haciendo un seguimiento detallado de sus importaciones y ventas, generando reportabilidad para sus clientes y trazabilidad ambiental para su operación.

Así, el modelo circular de Brika redefine la relación entre proveedor, hotelero y huésped. Con estrategias de educación y comunicación, colaboración, trazabilidad y coherencia.

Las 9 Rs en acción

En Brika, la economía circular no se reduce a una idea abstracta: es una guía concreta para actuar. La empresa ha incorporado las 9R como principios vivos que orientan sus decisiones, incluso cuando eso significa nadar contra la corriente del mercado. Cada «R» ha sido una elección deliberada, muchas veces incómoda, pero siempre coherente con su propósito. Así es como Brika ha materializado su modelo circular:

  • Rechazar: Brika dio un paso audaz al eliminar los formatos monodosis, que aún dominan la industria hotelera. Solo conserva una línea individual, en formato ecológico y certificada por Nordic Ecolabel, para atender casos muy específicos, reafirmando su decisión de no contribuir a la generación de residuos innecesarios.

  • Repensar: Más que vender cosmética, Brika redefinió la lógica de consumo en la hotelería. Con sus dispensadores recargables, no solo cambió el envase, sino también el relato: ahora el baño es un espacio de conciencia, donde cada huésped participa en una acción sustentable.

  • Reducir: Gracias a su sistema de dispensadores, los hoteles que adoptan la propuesta de Brika logran disminuir en hasta un 90% los residuos plásticos generados. Este cambio no solo es ambientalmente beneficioso, sino también logísticamente eficiente para los establecimientos.

  • Reutilizar: Los envases que Brika distribuye están diseñados para ser rellenados múltiples veces, ya sea con cartuchos intercambiables o mediante bidones -los cuales están en proceso de ser eliminados por completo por su bajo potencial de reciclaje. La durabilidad del envase es parte central del diseño.

  • Reparar: Entendiendo que el mantenimiento también es parte de la circularidad, Brika ofrece soporte técnico y piezas de repuesto para que los dispensadores puedan mantenerse operativos sin generar desechos innecesarios.

  • Restaurar: En lugar de conformarse con materiales vírgenes, la empresa trabaja con envases fabricados a partir de PET reciclado. Esta decisión no solo reduce la huella ambiental, sino que también impulsa un nuevo estándar en la industria hotelera.

  • Remanufacturar: Brika colabora con laboratorios europeos que utilizan plásticos reciclados como insumo para nuevos envases. El ciclo se cierra desde el origen, asegurando que cada botella tenga una segunda (y tercera) vida posible.

  • Redefinir: Desde los mensajes en los baños hasta la formación de hoteleros, Brika convierte cada contacto con el cliente en una oportunidad educativa. No solo ofrecen productos, sino también herramientas comunicacionales que visibilizan el esfuerzo ambiental del hotel y sensibilizan al huésped.

  • Reciclar: Aunque la recolección directa no es viable para una empresa pequeña con cobertura nacional, Brika decidió hacerse responsable. Desde 2020, compensa el 100% del material de envase que introduce en Chile mediante alianzas con «Todos Reciclamos» y GIRO, asegurando que cada kilo tenga un destino circular«No solo reciclamos: compensamos el 100% del packaging. Aunque eso significa pagar más, incluso cuando no hay ley que lo exija» – Natalia Kapstein.

Factores habilitantes del modelo circular

Implementar un modelo de economía circular en un entorno poco preparado no es tarea sencilla. En Brika, cada avance ha sido el resultado de convicción, persistencia y decisiones valientes. A pesar de ser una empresa pequeña y de operar en una industria históricamente lineal como la hotelera, han logrado introducir cambios profundos que hoy son ejemplo para el resto del mercado. ¿Cómo lo lograron? A través de una serie de factores habilitantes -culturales, estratégicos y operativos- que han sostenido su evolución circular incluso en contextos adversos.

Estos son los pilares que han hecho posible su modelo:

  • Liderazgo con propósito: Las fundadoras, Natalia y Valentina, lideran con una visión profundamente ética. Asumen la sostenibilidad como una responsabilidad empresarial, no como una tendencia. Esa convicción ha sostenido la empresa incluso en momentos de crisis económica, como durante la pandemia«Incluso en pandemia, cuando estábamos súper complicadas, mantuvimos la compensación del 100% del packaging. Porque si íbamos a hablar de sustentabilidad, tenía que ser en serio».

  • Cultura organizacional coherente: En Brika, la circularidad no es un departamento; es parte del ADN de la empresa. Cada decisión -desde los formatos de venta hasta la selección de proveedores- se filtra por el criterio de sostenibilidad, sin concesiones.

  • Trazabilidad y seguimiento ambiental: Desde 2020, Brika pesa y registra cada material de envase que introduce al país, lo que permite calcular con precisión la compensación ambiental. Esta trazabilidad les otorga credibilidad frente a sus clientes y fortalece su impacto real.

  • Capacidad de innovación aplicada: Fueron pioneras en introducir el sistema de dispensadores en Chile, a pesar del escepticismo inicial. Hoy, no solo impulsan ese modelo, sino que están eliminando formatos como los bidones de PP en favor de soluciones PET reciclables. En palabras de la entrevistada: «Esta cosmética la estamos hoy dejando de traer también el formato de bidón… estos bidones que sirven para el rellenaje en la cosmética son bidones que están hechos de otro material… es un plástico duro, que es un PP… cuesta reciclar mucho más que un PET… nuestro PET como te decía ya son botellas que son cien por ciento recicladas y que son cien por ciento reciclables.. me preguntái a mí en términos de sustentabilidad para dónde deberíamos ir… es utilizar solamente botellas PET».

  • Educación como estrategia comercial: Brika no solo vende, educa. Acompañan a sus clientes con materiales pedagógicos, reportes de impacto y asesoría constante para asegurar que cada actor de la cadena comprenda y valore la circularidad. Esto fortalece la fidelización y el compromiso del cliente.

  • Alianzas inteligentes: Ante la imposibilidad logística de recolectar residuos por todo Chile, Brika formó alianzas con «Todos Reciclamos» y GIRO para compensar el 100% del packaging, asegurando circularidad sin comprometer su escala operativa.

  • Cadena de valor alineada: Desde los laboratorios en Italia hasta el baño del hotel, cada eslabón de la cadena está alineado con estándares de eficiencia, sostenibilidad y trazabilidad. Esto permite mantener la coherencia en todo el ciclo de vida del producto.

Logros alcanzados

  • Introducción del sistema de dispensadores en el 90% de los hoteles sostenibles de Chile.

  • Más de 4.7 toneladas de residuos compensados.

  • Posicionamiento como referente en hotelería sustentable.

  • Inspiraron a su competencia a adoptar el mismo modelo«La competencia nos copia, y nos encanta».

Nuevos desafíos

Aunque Brika ha logrado posicionarse como un referente en hotelería sustentable en Chile, sus fundadoras no se detienen. Implementar un modelo circular en una industria conservadora ha sido solo el primer paso. Hoy, con ocho años de trayectoria, la empresa enfrenta una nueva etapa, donde los desafíos ya no son solo de adopción del modelo, sino de profundización, coherencia total y escala. Cada decisión futura requiere valentía, educación persistente y políticas públicas que acompañen: «Este camino no es fácil. Es lento, es frustrante. Pero si uno tiene claro el propósito, todo empieza a hacer sentido».

Entre los principales desafíos actuales se encuentran:

  • Eliminar completamente los envases de polipropileno (PP): Aunque fueron útiles en etapas anteriores, los bidones de PP resultaron poco reciclables y energéticamente ineficientes. Brika inició su eliminación en 2025, aún sabiendo que eso implicaría la pérdida de clientes acostumbrados a ese formato. El objetivo: migrar hacia envases PET 100% reciclables, más coherentes con su visión circular.

  • Romper la resistencia cultural de la industria hotelera: Natalia señala que el sector hotelero está años atrasado, con operadores aún anclados a modelos obsoletos. La empresa continúa enfrentando escepticismo, donde muchas decisiones se basan solo en el precio, sin considerar el impacto ambiental. Educar a cada cliente sigue siendo un esfuerzo uno a uno, lento pero fundamental.

  • Superar la falta de incentivos para empresas circulares: A pesar de compensar voluntariamente el 100% de su packaging, Brika enfrenta las mismas cargas tributarias que grandes industrias contaminantes. La Ley REP ha impuesto nuevas obligaciones, pero no contempla beneficios diferenciados para emprendimientos sostenibles. Esta ausencia de apoyo fiscal amenaza la viabilidad de modelos como el de Brika – «Pagamos los mismos impuestos y se nos trata igual que las grandes industrias, y eso no es justo», señala Natalia.

  • Escalar sin perder coherencia: Brika ha crecido y ampliado su cobertura a nivel nacional, pero mantener su estándar ético y operacional en cada punto del país sigue siendo un desafío logístico y financiero. La sostenibilidad, en su caso, no es delegable: cada eslabón debe estar alineado, y eso requiere tiempo, energía y recursos.

Recomendaciones para otras empresas

El camino de Brika hacia la economía circular ha sido desafiante, lento y muchas veces solitario, pero también profundamente coherente con sus valores. Desde esa experiencia, Natalia y Valentina han aprendido que no basta con tener buenas intenciones: se necesita convicción, resiliencia y decisiones firmes frente a la comodidad del status quo. Sus recomendaciones para otras empresas no vienen desde la teoría, sino desde el terreno, desde cada conversación con un hotel escéptico, cada botella rediseñada y cada peso invertido en sostenibilidad cuando los números no cuadraban.

Estas son sus principales recomendaciones:

  • Actuar desde la convicción, no desde la moda: La circularidad no puede ser un adorno en el discurso corporativo. Para sostener un modelo así en el tiempo, debe ser parte de la identidad y propósito de la empresa«Si no estamos convencidas, no lo podemos sostener», afirma Natalia.

  • Resistir la tentación de lo fácil: Muchos desafíos invitan a rendirse o a «abaratar» la sostenibilidad. Brika lo vivió en pandemia, cuando mantener la compensación ambiental parecía imposible. Pero decidieron seguir adelante, porque ceder era renunciar a lo que las diferenciaba.

  • Educar como parte del modelo de negocio: Brika no solo vende productos, educa a sus clientes y a sus usuarios. Esa pedagogía constante ha sido clave para transformar la percepción del mercado. La sostenibilidad se vuelve valorada cuando se comprende.

  • Buscar aliados estratégicos: No todas las empresas pueden hacerse cargo de todo. Brika no recolecta sus envases, pero encontró en «Todos Reciclamos» un socio perfecto para garantizar la circularidad de su packaging. Saber delegar sin perder impacto es parte del éxito.

  • Tener paciencia, pero no rendirse: Los cambios sistémicos no son inmediatos. Brika tardó cuatro años en posicionar su modelo de dispensadores y casi ocho en consolidarse. Hoy son referentes en su industria, no por ser los más grandes, sino por ser coherentes y persistentes.

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